Su historia es recordada como un ejemplo de lucha y superación contra la enfermedad, habiendo logrado perder más de 400 kilogramos. Originario de Aguascalientes, Franco llegó a pesar más de 595 kilogramos, una condición que lo mantuvo postrado y puso en grave riesgo su vida. Sin embargo, su historia se convirtió en un símbolo de esperanza tras someterse a diversas cirugías bariátricas y tratamientos médicos bajo la supervisión de un equipo multidisciplinario liderado por el doctor José Antonio Castañeda.

Este proceso le permitió no solo una drástica reducción de peso, sino también recuperar su movilidad y dignidad. El propio Franco expresaba su deseo de no ser visto como un récord, sino como “alguien que pudo levantarse de nuevo”.

Su médico, el Dr. Castañeda, destacó tras su fallecimiento que “Juan Pedro nunca perdió la esperanza ni la fe. Su fuerza interior y su deseo de vivir fueron ejemplo para todos los que lo conocimos”. El acompañamiento de su familia, en especial de su madre, fue un pilar fundamental durante su batalla contra la enfermedad, incluso en los momentos más críticos. Su caso ha servido para generar conciencia sobre la obesidad como una enfermedad compleja que requiere tratamiento integral, que abarca tanto la salud física como la mental, y ha subrayado la importancia de la empatía social y el apoyo familiar en estos procesos.