El accidente ha provocado la suspensión del servicio ferroviario y ha reavivado el debate sobre la seguridad en una de las rutas turísticas más importantes del país. La colisión ocurrió aproximadamente a la 1:20 de la tarde del martes 30 de diciembre en un tramo de vía única que conecta la localidad de Ollantaytambo con Machu Picchu, específicamente en la zona de Qorihuayrachina.
Los trenes involucrados pertenecen a las empresas PeruRail e Inca Rail.
La víctima mortal fue identificada como Roberto Cárdenas Loayza, de 61 años, maquinista de uno de los convoyes. Las cifras de heridos varían entre 15 y 40 según los reportes, e incluyen tanto a ciudadanos peruanos como a turistas extranjeros, quienes sufrieron golpes y contusiones de diversa gravedad. Los servicios de emergencia, incluyendo 12 ambulancias, se movilizaron para atender y trasladar a los lesionados a centros de salud en Ollantaytambo, Urubamba y Cusco.
El servicio ferroviario hacia el sitio arqueológico fue suspendido temporalmente mientras las autoridades investigan las causas del siniestro.
Este incidente no es el primero en la zona, ya que en julio de 2018 se registró un choque similar entre trenes de las mismas compañías, lo que, según operadores, evidenciaba la necesidad de protocolos más estrictos.













