Al llegar al domicilio, los paramédicos valoraron al menor y confirmaron que ya no contaba con signos vitales.

La madre del niño, una joven de 23 años, se encontraba en el lugar y reconoció el cuerpo de su hijo. Durante la inspección física realizada por los cuerpos de auxilio, se determinó que el cuerpo del infante no presentaba lesiones, golpes o cualquier otro signo visible de violencia física, lo que reforzó la hipótesis inicial de la broncoaspiración como causa de muerte. A pesar de ello, el caso fue notificado al Fiscal del Ministerio Público Investigador en turno, con sede en Mazatán, quien ordenó el inicio de las diligencias legales correspondientes para esclarecer completamente los hechos y determinar las responsabilidades conforme a la ley, siguiendo los protocolos establecidos para este tipo de sucesos.