Según los reportes, los agresores llegaron en un vehículo Toyota Yaris o Kia, descendieron y dispararon en repetidas ocasiones para después huir, abandonando el auto y despojando a otra persona de su vehículo para escapar.

Las fuentes informativas presentan discrepancias sobre el número exacto de fallecidos, con reportes que indican tres muertos y un herido, mientras que otro artículo eleva la cifra a cuatro víctimas mortales. Lo que se confirma es que al menos dos de las víctimas eran hermanos.

Los cuerpos quedaron esparcidos en distintos puntos: uno dentro del taller, otro sobre la banqueta y un tercero falleció a bordo de una ambulancia de la Cruz Roja mientras recibía atención médica. Tras el ataque, elementos de la Policía Municipal, Guardia Nacional y fuerzas militares acordonaron la zona para permitir que el personal de la Fiscalía General del Estado realizara las diligencias correspondientes, incluyendo el levantamiento de evidencias y testimonios. Hasta el momento, las identidades de todas las víctimas no han sido reveladas oficialmente y se desconoce el móvil del crimen, aunque las características del suceso apuntan a una acción del crimen organizado.