Sin embargo, esta versión es disputada por autoridades locales.

El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, declaró que la presencia de ICE estaba "generando caos" y exigió su salida inmediata, mientras que el gobernador Tim Walz desplegó a la Guardia Nacional ante posibles protestas. La familia de la víctima, quien era madre de un niño de 6 años, la describió como una persona "increíble" y "compasiva".

Un video del incidente muestra que se negó el acceso a un médico para atenderla. La redada en la que ocurrieron los hechos forma parte de un operativo mayor en Minnesota, donde se ha detenido a más de mil migrantes, incluyendo personas de México, Ecuador y El Salvador. La muerte de Good ha provocado manifestaciones en las que se exige justicia y se critica la actuación de las agencias migratorias federales.