Durante el atentado, se confirmó que el empresario portaba una pistola calibre 5.7x28, conocida como “matapolicías”.
En el operativo criminal participaron alrededor de 30 sicarios que lograron huir tras abandonar ocho vehículos. El secretario de Seguridad del estado justificó el tiempo de respuesta de las corporaciones, argumentando que la coordinación de un convoy fue necesaria para reducir riesgos ante la superioridad de fuego de los atacantes. Aunque no se han reportado detenciones, la investigación se centra en esclarecer el móvil del crimen y la estructura detrás del atentado.












