Otros estados con altas cifras de agentes caídos son Guerrero (39), Guanajuato (36), Michoacán (34) y Veracruz (24).
La violencia contra los oficiales no se limita a enfrentamientos directos, sino que incluye emboscadas, ataques fuera de servicio y agresiones durante labores de vigilancia. El informe subraya que la desaparición de fondos federales ha dejado a muchas corporaciones locales sin el equipamiento y las herramientas necesarias para enfrentar a la delincuencia, lo que agrava su vulnerabilidad y contribuye a la persistencia de esta alarmante tendencia.












