La víctima, María Esther Amaya de 68 años, fue encontrada sin vida en su domicilio. La necropsia reveló que la causa de muerte fue asfixia. Vecinos alertaron a las autoridades tras escuchar gritos de auxilio provenientes de la vivienda. Al llegar, los oficiales encontraron a la mujer ya sin vida y a su hijo, José Salvador “N” de 48 años, apodado “La Zanahoria” o “Archi”, encerrado en una habitación en aparente estado de intoxicación. Según los informes, el hombre habría golpeado a su madre antes de quitarle la vida. Se mencionó que el detenido había recaído recientemente en el consumo de cristal. La Fiscalía General del Estado de Coahuila inició una carpeta de investigación por el delito de feminicidio, el cual podría acarrear una pena de hasta 60 años de prisión, en contraste con los 25 años contemplados para el matricidio.
El sospechoso fue puesto a disposición del Ministerio Público para definir su situación jurídica.










