El alcalde de San Pedro Garza García, Mauricio Fernández Garza, anunció su retiro de la vida pública al solicitar una licencia temporal de 15 días con la intención de presentar su renuncia definitiva por motivos de salud. Esta decisión marca el fin anticipado de su cuarto mandato y cierra una era para uno de los municipios más influyentes y ricos de México, generando un cambio de poder significativo en la política de Nuevo León. Fernández, una figura prominente del Partido Acción Nacional (PAN), explicó en una rueda de prensa que el cáncer de mesotelioma pulmonar que padece ha empeorado, llevándolo a tomar la decisión de no continuar con más tratamientos. “Tomé la decisión de no seguir adelante con los tratamientos.
Estoy en paz con eso y con lo que hemos logrado en San Pedro”, expresó.
Su ausencia temporal será del 16 al 28 de septiembre, planeando reincorporarse brevemente para rendir su informe de gobierno el 30 de septiembre y formalizar su renuncia a partir del 1 de octubre. El proceso de sucesión ya está en marcha: el Secretario del Ayuntamiento, Mauricio Farah, asumirá las funciones ejecutivas de manera interina y encabezará la ceremonia del Grito de Independencia. Posteriormente, el Cabildo deberá designar un alcalde interino mientras el Congreso de Nuevo León nombra a un sustituto para concluir el periodo. La salida de Fernández, una figura clave y a menudo polémica en la política estatal, abre un periodo de incertidumbre y reacomodo político en un bastión tradicional del PAN, dejando un legado de una administración con altos indicadores en seguridad y servicios públicos.
En resumenLa renuncia del alcalde Mauricio Fernández por motivos de salud representa un importante cambio de poder en San Pedro Garza García, Nuevo León, finalizando una era de liderazgo panista y activando un proceso de sucesión que reconfigurará la política local.