El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum impulsa una Reforma Electoral que, aunque aún en fase de discusión, perfila cambios significativos en el sistema político y la estructura de la autoridad electoral. La mandataria ha aclarado que la propuesta no busca desaparecer al Instituto Nacional Electoral (INE) ni someterlo al Poder Ejecutivo, sino optimizar recursos y ajustar la representación política. Los puntos centrales de la reforma, que serán analizados en foros y mesas de trabajo, incluyen la disminución de los recursos destinados a la organización de elecciones y a los partidos políticos, así como la eliminación de las diputaciones plurinominales.
Sheinbaum ha insistido en que el INE mantendrá su autonomía y continuará resguardando el padrón electoral.
Respecto a la representación de minorías, se ha mencionado que no se pretende eliminarla, pero sí revisar su funcionamiento actual.
Para legitimar el proceso, el gobierno ha creado una Comisión Presidencial, encabezada por Pablo Gómez e integrada por figuras como Rosa Icela Rodríguez y Arturo Zaldívar, que organizará foros de análisis a partir de este mes. El primer foro se centrará en temas como libertades políticas, sistema de partidos y financiamiento.
Además, se planea realizar una encuesta ciudadana para recabar opiniones antes de formalizar una propuesta legislativa. Gobiernos estatales, como el de Tamaulipas, han manifestado su disposición para coadyuvar en la organización de estos foros, buscando una amplia participación ciudadana para enriquecer la iniciativa que se presentaría formalmente en 2026.
En resumenLa Reforma Electoral propuesta por el gobierno de Sheinbaum avanza a través de foros de discusión, buscando reducir el financiamiento a partidos y eliminar diputaciones plurinominales, manteniendo la autonomía del INE. Aunque aún no hay una propuesta formal, el proceso busca legitimidad mediante la participación ciudadana antes de su presentación en el Congreso.