La intención del senador Saúl Monreal de competir por la gubernatura de Zacatecas en 2027, cargo que actualmente ocupa su hermano David Monreal, ha provocado una respuesta directa de la presidenta Claudia Sheinbaum. Este caso pone de relieve el debate sobre el nepotismo y las nuevas reglas internas que busca imponer la dirigencia de Morena. Tras el informe presidencial, el senador Saúl Monreal declaró que su aspiración “sigue intacta y firme”, y no descartó buscar la candidatura a través de partidos de oposición como el PRI o el PAN si Morena le cierra las puertas. Esta postura desafía la medida antinepotismo que el partido planea aplicar a partir de 2027, la cual impediría que familiares de funcionarios en un cargo público compitan por el mismo puesto. La reacción de la presidenta Sheinbaum fue contundente y personal: “Que se espere seis años, está joven, es muy joven él.
Tiene todavía mucha vida por delante”, recomendó en su conferencia matutina.
Añadió que si Monreal optara por otra vía, “allá lo evaluará la gente”. Por su parte, Saúl Monreal defendió su derecho a competir, argumentando que su trayectoria de 27 años lo respalda y que no se le puede descalificar únicamente por su vínculo familiar. “Es un lineamiento que lo respeto, pero no lo comparto”, afirmó, mientras su hermano, el diputado Ricardo Monreal, le pedía “serenarse” para evitar fracturas en el partido.
Este enfrentamiento público evidencia una lucha de poder entre la nueva directriz presidencial, que busca limitar la herencia de cargos, y el poder de clanes políticos consolidados dentro de Morena.