El senador de Morena, Gerardo Fernández Noroña, ha provocado una intensa polémica al utilizar un avión privado para una gira por Coahuila, contradiciendo el discurso de austeridad de la Cuarta Transformación y generando una reacción distante por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum. El incidente ha puesto de relieve las tensiones internas en el partido gobernante sobre la congruencia de sus figuras públicas. La controversia estalló tras revelarse que el legislador rentó un avión Socata TBM850, con un costo estimado de 280,000 pesos, para asistir a "Asambleas Informativas" en cuatro ciudades de Coahuila. Al ser confrontado, Fernández Noroña defendió su acción, calificando la aeronave como un "taxi aéreo" y justificándolo por la necesidad de moverse con rapidez.
Además, invocó a la presidenta, afirmando que ella "dijo que cuando es necesario, se puede". Sin embargo, la mandataria se deslindó del asunto con una respuesta tajante: "Cada quien que responda por sus actos". En un tono irónico y desafiante, el senador declaró a la prensa que el viaje fue pagado por el empresario Ricardo Salinas Pliego, lo que fue negado de inmediato por el magnate, quien lo calificó de "rata miserable".
Fernández Noroña se negó a transparentar los gastos, aseverando: "No tengo que transparentar nada".
Este episodio se suma a otras polémicas del senador, como la adquisición de una casa de 12 millones de pesos y viajes en primera clase, lo que alimenta las críticas de la oposición y de la opinión pública sobre la supuesta doble moral de algunas figuras prominentes de Morena, quienes predican la austeridad mientras disfrutan de lujos.
En resumenEl uso de un jet privado por parte del senador Gerardo Fernández Noroña ha generado una fuerte controversia, evidenciando una contradicción con la política de austeridad de su partido. Mientras él justifica la acción por necesidad y se niega a transparentar los costos, la presidenta Sheinbaum se ha distanciado del asunto, dejando al legislador en el centro de las críticas por su estilo de vida.