Un lucrativo esquema de contrabando de combustibles, conocido como “huachicol fiscal”, ha emergido como uno de los mayores escándalos de corrupción, implicando a altos mandos de la Secretaría de Marina (Semar) y funcionarios de aduanas. Este caso no solo representa un desfalco millonario para el erario, estimado en hasta 600 mil millones de pesos, sino que también golpea la credibilidad de una de las instituciones de mayor confianza del expresidente López Obrador. La investigación, que llevó a la detención de 14 personas, incluyendo cinco marinos en activo, uno en retiro y exfuncionarios de Aduanas, fue confirmada por el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch. El vicealmirante Javier Torres Claudio, jefe de la Unidad de Capitanías de Puerto, reveló que la corrupción se originó en el sexenio anterior y que el actual secretario de Marina, desde el inicio de su gestión, ordenó combatirla “le duela a quien le duela”.
Según Torres Claudio, los robos en plataformas y buques sugerían complicidad interna en Pemex y empresas contratistas, ya que la paraestatal no siempre presentaba las denuncias correspondientes.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha adoptado una postura más cautelosa que su antecesor, evitando defender “lo indefendible” y limitándose a afirmar que se investigará “caiga quien caiga”, según analistas.
Este escándalo, junto con otros como el de Segalmex y el caso de Adán Augusto López, desarma el discurso anticorrupción de la 4T. La presidenta enfrenta el reto de asegurar que no haya impunidad, pues de lo contrario, la imagen de su gobierno y del movimiento se verá severamente afectada. El caso también ha sido utilizado por la oposición, como el senador Manuel Añorve, quien acusa a Morena de buscar el control total de los recintos fiscales con la reforma a la Ley Aduanera, en lugar de combatir el problema de fondo.
En resumenEl escándalo del 'huachicol fiscal' revela una profunda red de corrupción que involucra a la Marina y aduanas, desafiando el discurso anticorrupción del gobierno. La respuesta de la administración Sheinbaum será crucial para determinar si se rompe con la impunidad o si el caso se suma a la lista de grandes desfalcos que han marcado a la 4T.