El Senado de la República acordó la extinción de un fideicomiso creado hace 31 años para la construcción y equipamiento de su actual sede, decidiendo devolver a la Tesorería de la Federación un remanente superior a los mil millones de pesos. La medida fue impulsada por Adán Augusto López, presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), como un gesto de austeridad y responsabilidad fiscal. El Fideicomiso 1705, constituido en 1994, acumuló un saldo de 1,056 millones de pesos. La devolución de estos fondos se realizará en dos etapas: una primera entrega de 800 millones de pesos de forma inmediata y el resto, cerca de 250 millones, en enero de 2026.
Adán Augusto López sugirió que estos recursos podrían ser utilizados por el gobierno federal para atender emergencias, como las recientes inundaciones que han afectado a varios estados.
"De algo ha de servir ese dinero, en lugar de que esté ahí inactivo", comentó el senador. La decisión fue ratificada por el pleno y anunciada por la presidenta de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo, quien confirmó que el objeto del fideicomiso ya había sido cumplido. López Hernández aclaró que, aunque la ley permitiría integrar los recursos al presupuesto del Senado, se optó por reintegrarlos al gobierno federal, asegurando que la Cámara Alta puede operar con su presupuesto actual gracias a las medidas de austeridad implementadas.
En resumenEn una decisión que alinea al Poder Legislativo con la política de austeridad del Ejecutivo, el Senado extinguió un fideicomiso de larga data y transferirá más de mil millones de pesos al gobierno federal. Esta acción libera recursos significativos que podrían destinarse a prioridades nacionales, como la atención a desastres naturales.