Gobernadores emanados de Morena han destacado avances significativos en el saneamiento de las finanzas públicas de sus estados, presentando una narrativa de disciplina fiscal y eficiencia administrativa que contrasta con gestiones anteriores. Los casos de Veracruz y Puebla ilustran una estrategia de poder centrada en la liquidación de deudas históricas y la reorientación del gasto hacia proyectos sociales y de infraestructura. En Veracruz, la gobernadora Rocío Nahle García informó una reducción del 42% en la deuda total del estado durante su primer año, pasando de 119 mil a 62 mil millones de pesos. Un logro clave fue la liquidación total del adeudo histórico de 30 mil millones de pesos con el SAT, acumulado desde 2009, convirtiendo a Veracruz en el único estado en cumplir al 100% con el programa federal “Deudor Cumplido”.
Nahle subrayó que este saneamiento se logró sin detener la inversión en seguridad, salud y obra pública.
Por su parte, en Puebla, el gobernador Alejandro Armenta Mier presentó un Paquete Económico para 2026 que supera los 131 mil millones de pesos, sin crear nuevos impuestos. Armenta destacó la liquidación de la deuda del Museo Internacional Barroco, que generó un ahorro de 8 mil millones de pesos. Ahora, busca renegociar la deuda del Centro Integral de Servicios (CIS) de Angelópolis, calificándolo como “otro monumento al saqueo” heredado de administraciones panistas, por el cual el estado paga 270 millones de pesos anuales. Estas acciones, presentadas como un rompimiento con la corrupción del pasado, buscan consolidar la legitimidad de sus gobiernos y demostrar la viabilidad del modelo de la Cuarta Transformación a nivel estatal.
En resumenLos gobiernos de Morena en Veracruz y Puebla están utilizando el saneamiento de deudas heredadas como una herramienta para consolidar su poder político. Al liquidar pasivos históricos con el SAT y renegociar contratos onerosos, proyectan una imagen de eficiencia y ruptura con la corrupción, lo que les permite legitimar su gestión y reorientar recursos a sus prioridades.