La respuesta del gobierno ha sido insistir en la existencia de canales de diálogo. La presidenta Sheinbaum afirmó que “se les ha atendido, ha habido mesas de trabajo.

Entonces no es que están bloqueando porque no haya diálogo, hay diálogo”.

La Secretaría de Gobernación (Segob) convocó a una mesa de trabajo para el mismo día de los bloqueos. Sin embargo, los líderes de las movilizaciones, como Álvaro Martínez de ANTAC, sostienen que el diálogo ha sido insuficiente: “Hemos tenido mesas de negociación, pero no se hace absolutamente nada”. Esta desconexión entre la narrativa oficial y la percepción de los manifestantes subraya una creciente tensión social que pone a prueba la capacidad de negociación del gobierno federal frente a sectores productivos que se sienten abandonados y amenazados tanto por la delincuencia como por las reformas estructurales.