Aunque el contrato ya no está vigente, la petrolera admitió que le adeuda dicha cantidad al empresario. En respuesta al escándalo, Pemex emitió una tarjeta informativa deslindándose de cualquier injerencia en el certamen y afirmando que la felicitación se emitió “en el marco del entusiasmo popular por su triunfo”. La empresa confirmó la existencia del contrato de 2023 pero negó tener una relación contractual vigente.

La presidenta Claudia Sheinbaum también se pronunció, negando cualquier implicación del gobierno y calificando las acusaciones como “mucha desesperación”.

Dijo entre risas: “Evidentemente no, es falso.

No hay que hacer caso de esas cosas”.

Sin embargo, el caso ha sido catalogado por analistas como un reflejo del desgaste y la desconfianza hacia la 4T, donde la percepción de corrupción y opacidad en las empresas estatales alimenta las sospechas, convirtiendo un certamen de belleza en un problema político que daña la imagen del gobierno.