El partido Morena y sus aliados han activado una estrategia de movilización y defensa política para consolidar el proyecto de la Cuarta Transformación y respaldar a la presidenta Claudia Sheinbaum. Desde la convocatoria a una marcha masiva hasta el cierre de filas en los estados, el oficialismo busca reafirmar su hegemonía frente a las crecientes protestas y críticas de la oposición. La presidenta Sheinbaum confirmó que encabezará un mitin en el Zócalo el próximo 6 de diciembre para celebrar los siete años de la llegada de la 4T al poder. “Hay mucho que celebrar”, aseguró, desestimando las críticas y las protestas de la “Generación Z”, a las que calificó como un intento de crear una narrativa de “enojo, insatisfacción, molestia”. Esta movilización es vista como una demostración de fuerza para contrarrestar la percepción de descontento social.
A nivel estatal, figuras clave del movimiento han replicado este discurso de unidad y defensa.
Horacio Duarte Olivares, Secretario General de Gobierno del Estado de México, afirmó que “el pueblo mexiquense está listo para defender la transformación y acompañar a la presidenta Claudia Sheinbaum ante los embates de quienes quieren frenar los avances sociales”. Este cierre de filas se produce en un contexto de tensiones internas, como la crisis política en el ayuntamiento de Tecámac, donde la alcaldesa de Morena, Rosa Yolanda Wong, pactó con el PRI y el PAN para cederles el control de áreas clave, en una aparente operación respaldada por el propio Duarte para desplazar a la senadora Mariela Gutiérrez, una figura política rival. Estos movimientos demuestran que, mientras se proyecta unidad hacia el exterior, la lucha por el poder y el control territorial dentro de Morena sigue siendo intensa.
En resumenMorena responde a los desafíos políticos con una estrategia de movilización masiva y un discurso de unidad en torno a la presidenta Sheinbaum. La convocatoria a la marcha del 6 de diciembre busca reafirmar su base social y contrarrestar las narrativas de descontento, aunque las tensiones internas en bastiones como el Estado de México revelan las complejas disputas de poder que subyacen al proyecto hegemónico.