Este mensaje surge en un contexto de aspiraciones adelantadas, como las del alcalde Marco Bonilla.

A nivel nacional, el líder del PAN, Jorge Romero, sorprendió al declarar que no descarta al empresario Ricardo Salinas Pliego como posible candidato presidencial para 2030, afirmando: “Si él se anima, avanza y vemos que va creciendo en el ánimo, por supuesto que no lo descartamos”.

Por su parte, el PRI enfrenta una crisis de imagen y cohesión. El gobernador de Nuevo León, Samuel García (MC), arremetió contra el partido, afirmando que la ciudadanía lo asocia con la corrupción: “tú le preguntas a alguien, ‘oye, ¿qué es el PRI?

: pinches ratas’”.

El dirigente priista en ese estado, José Luis Garza Ochoa, respondió calificando a García como “el gobernador más mentiroso, incumplido, corrupto, ratero y sinvergüenza en la historia de Nuevo León”. Estas confrontaciones, sumadas a la exigencia de la oposición a Morena para que descongele leyes como la de desplazados forzados, muestran un escenario político fragmentado y con una oposición que aún busca una estrategia y liderazgos claros para el futuro.