Yo creo que lo que ya fue juzgado, fue juzgado. Y, pues, que le entren a un montón de temas que están pendientes en la Corte”. Con esta declaración, la mandataria defendió el principio de “cosa juzgada”, esencial para la seguridad jurídica, y criticó veladamente a la Corte por enfocarse en este tema en lugar de resolver asuntos acumulados. La propuesta en la SCJN fue respaldada por una mayoría de ministros, incluyendo al presidente de la Corte, Hugo Aguilar, y a Lenia Batres, Loretta Ortiz, Sara Herrerías e Irving Espinosa. Tras el pronunciamiento presidencial, la Corte emitió un comunicado reafirmando su respeto a la cosa juzgada, pero matizando que la ley ya contempla la “acción de nulidad de juicio concluido” cuando existen maniobras fraudulentas, figura que, según el tribunal, no atenta contra el principio fundamental. Este choque de posturas revela una dinámica de poder en la que el Ejecutivo no duda en posicionarse públicamente sobre las decisiones del máximo tribunal, mientras la SCJN busca defender su autonomía y sus interpretaciones legales.