Esta modificación busca hacer el servicio más compatible con las actividades académicas y laborales de los jóvenes. El adiestramiento se organizará en dos bloques anuales, de febrero a mayo y de agosto a octubre. Con esta reforma, se eliminan las modalidades de liberación automática, como el sorteo de “bola negra”, que permitían a muchos jóvenes obtener la cartilla sin realizar el adiestramiento. A partir de 2026, la participación activa en las sesiones sabatinas será un requisito indispensable para los hombres que cumplan 18 años, marcando un endurecimiento en la política de conscripción y un realineamiento en la relación entre las fuerzas armadas y la juventud masculina.