La presidenta Sheinbaum destacó que el acuerdo se logró por “consenso y unanimidad”, subrayando la colaboración con el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y las principales centrales obreras. El secretario del Trabajo, Marath Bolaños, detalló que la iniciativa, que será enviada al Senado, propone una reducción de dos horas anuales a partir de 2027, culminando con la jornada de 40 horas en 2030. El año 2026 servirá como un periodo de transición para que las empresas adapten sus procesos. La reforma, que beneficiará a 13.4 millones de trabajadores, estipula que la reducción de horas no implicará una disminución de salarios ni prestaciones. Además, introduce por primera vez la prohibición de horas extras para menores de edad y establece un registro electrónico obligatorio para vigilar el cumplimiento de los horarios. El gobierno argumenta que, según experiencias internacionales, jornadas más cortas pueden incluso aumentar la productividad y mejorar la salud y el bienestar de los trabajadores.

Organizaciones como Coparmex respaldaron el esquema progresivo, al considerar que permite a las empresas adaptarse y preservar su competitividad.