La designación de Ernestina Godoy como nueva Fiscal General de la República marca un cambio significativo en la cúpula de la procuración de justicia federal, generando un debate sobre la autonomía de la institución y la futura coordinación en la estrategia de seguridad del país. Su nombramiento, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum tras la renuncia de Alejandro Gertz Manero, fue aprobado en el Senado con 97 votos a favor, incluyendo el respaldo de legisladores de oposición de Movimiento Ciudadano y del PAN, aunque el PRI votó en bloque en contra y una parte del panismo anuló su voto. Esta división refleja la controversia en torno a su perfil, considerado por el oficialismo como idóneo para mejorar la coordinación con el gabinete de seguridad, pero criticado por opositores como una elección que subordina la fiscalía al Poder Ejecutivo.
En su primer discurso, Godoy prometió: “No fabricaremos culpables y no habrá persecución política, pero desde ahora les digo: tampoco habrá impunidad”.
Sin embargo, la percepción de su cercanía con la presidenta ha alimentado el debate sobre si actuará con independencia. Durante su primer evento oficial, la LIII Asamblea Plenaria de la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia, el encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos, Mark Coolidge Johnson, tuvo una inusual intervención en la que instó a las fiscalías a “desmantelar organizaciones completas” y no solo perseguir delitos individuales, marcando una clara expectativa de la agenda bilateral en materia de seguridad. La nueva fiscal se comprometió a erradicar la impunidad y fortalecer la investigación, pero su gestión será evaluada por su capacidad para manejar casos sensibles y demostrar la autonomía que la ley le confiere.
En resumenEl nombramiento de Ernestina Godoy como Fiscal General, una figura cercana a la presidencia, consolida una posición clave para la administración actual, generando expectativas de una mejor coordinación en seguridad pero también serias dudas sobre la autonomía de la institución, en un contexto de presiones tanto nacionales como internacionales.