Una fuerte controversia política ha estallado en el Congreso de la Ciudad de México después de que cuatro diputados, electos bajo las siglas del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), se reincorporaran a la bancada de Morena. La oposición, conformada por el PRI y el PAN, ha calificado la maniobra como un “fraude y burla electoral” diseñado para otorgarle a Morena una sobrerrepresentación artificial y consolidar su control sobre el legislativo local.
Los diputados involucrados —Juan Estuardo Rubio Gualito, Isael Moreno Rivera, Víctor Varela e Iliana Ivone Sánchez— habían pertenecido originalmente a Morena, se cambiaron al PVEM en junio de 2024, y ahora regresan a su bancada de origen. Este movimiento no es menor, ya que su cambio inicial al PVEM fue clave para que el Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) reconfigurara la asignación de diputados plurinominales, beneficiando a Morena. La diputada priista Tania Larios denunció que esta reconfiguración genera una “mayoría falsa y artificial” que no refleja la voluntad de los votantes, mientras que el panista Ricardo Rubio la calificó como un “fraude a la ciudadanía”.
En respuesta, el dirigente local del PVEM, Jesús Sesma, aunque descartó una ruptura con Morena, advirtió que su partido será “mucho más cuidadoso con sus alianzas” en el futuro.
En resumenEl regreso de cuatro diputados del PVEM a la bancada de Morena en el Congreso de la CDMX ha desatado una crisis política, con la oposición denunciando una manipulación para asegurar una mayoría artificial. Este “chapulineo” legislativo evidencia las tensiones y estrategias de poder dentro de la coalición gobernante, poniendo en duda la legitimidad de la actual composición de fuerzas en el congreso capitalino.