El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ha destacado una reducción sostenida del 37% en el promedio diario de homicidios dolosos durante sus primeros 14 meses de gestión, un logro central en su narrativa de seguridad. Según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), el promedio diario de víctimas de este delito pasó de 86.9 en septiembre de 2024 a 54.7 en noviembre de 2025, lo que representa 32 asesinatos menos cada día y posiciona a noviembre de 2025 como el mes con la cifra más baja en la última década. La presidenta Sheinbaum atribuyó esta disminución a la implementación de la Estrategia Nacional de Seguridad y a una mayor coordinación entre las fuerzas federales y los gobiernos estatales.
El informe detalla que, aunque siete entidades —Guanajuato, Chihuahua, Baja California, Sinaloa, Estado de México, Guerrero y Michoacán— concentran el 51% de los homicidios del año, 26 estados han logrado reducir su promedio diario.
En paralelo, se informó una disminución acumulada del 47% en delitos de alto impacto desde 2018, abarcando feminicidios, secuestros y diversos tipos de robo. Sin embargo, el gobierno reconoció que la extorsión es el único delito de alto impacto que ha registrado un aumento, con un crecimiento del 23.1% en las denuncias. Para contrarrestar esta tendencia, se implementó una estrategia nacional en julio que, según las autoridades, ya ha logrado una reducción del 20% en las denuncias en los últimos meses y ha prevenido más de 77,000 intentos de extorsión a través de la línea 089. La administración federal enmarca estos resultados como un éxito de su enfoque de “atención a las causas” y “cero impunidad”, que combina programas sociales con operativos de seguridad focalizados, logrando la detención de más de 38,700 personas y el aseguramiento de más de 311 toneladas de droga en el mismo periodo.
En resumenEl gobierno federal presenta la disminución del 37% en homicidios dolosos como un éxito clave de su estrategia de seguridad, marcando una tendencia a la baja en la mayoría de los delitos de alto impacto. No obstante, el aumento de la extorsión se mantiene como el principal desafío, lo que ha llevado a la implementación de una nueva ley y una mayor coordinación con los estados para combatirlo.