Este caso, que se remonta al sexenio de Enrique Peña Nieto, también implica a otros altos mandos del sistema penitenciario como Eduardo Guerrero Durán.
La detención de Pérez Rodríguez representa un avance significativo en la estrategia del gobierno actual de perseguir la corrupción de administraciones pasadas, consolidando la narrativa de combate a la impunidad y mostrando el poder de la Fiscalía General de la República (FGR) para actuar contra redes complejas que involucran a figuras de alto perfil como García Luna, ya sentenciado en Estados Unidos, y su círculo cercano.













