La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) fue condenada por un juez federal a pagar hasta 9,534 millones de pesos a la empresa de equipos de espionaje Security Tracking Devices (STD). La sentencia se deriva de errores procesales básicos cometidos por la Unidad de Asuntos Jurídicos de la dependencia, que no se defendió adecuadamente en el juicio. La empresa, propiedad de José Susumo Azano, demandó a la Sedena en septiembre de 2023 para reclamar el pago de 13 facturas de nueve contratos adjudicados directamente entre 2010 y 2012. Los errores clave de la Sedena fueron no acreditar la personalidad jurídica de sus apoderados, el General Pedro Bonilla Muñoz y el Subjefe Jurídico Jorge Suárez Becerril, y presentar una apelación de manera extemporánea. En marzo de 2024, el juez declaró a la Sedena en rebeldía, teniéndola por “confesa de todo lo reclamado”. La posterior apelación fue desechada por presentarse fuera de tiempo, una decisión que quedó firme en agosto de 2024.
Al no haber defensa, el juez Gabriel Regis ordenó el pago total de lo reclamado.
La presidenta Claudia Sheinbaum comentó sobre el caso, afirmando que un Tribunal Colegiado ya había reconocido la personalidad jurídica de la dependencia, lo que le permitiría defenderse. “Sacan una nota (...) No ponen la otra parte que es que el Colegiado ya abrió la posibilidad de que Defensa se defienda, ahora sí, porque no había sido reconocida la Secretaría de la Defensa como personalidad jurídica”, expresó. Sin embargo, los informes indican que la decisión sobre la falta de personalidad ya es cosa juzgada y no puede revertirse, aunque la Sedena apeló la sentencia de pago el 2 de diciembre.
En resumenDos errores procesales del área jurídica de la Sedena resultaron en una condena judicial para pagar más de 9.5 mil millones de pesos a una empresa de espionaje. Aunque la presidenta Sheinbaum asegura que la dependencia ahora podrá defenderse, la decisión sobre su falta de personalidad en el juicio ya es firme, complicando la reversión de la millonaria sentencia.