El Gobierno de México ha iniciado el Programa Nacional de Vivienda para el Bienestar, una estrategia para asignar casas a familias de bajos ingresos que no son derechohabientes del Infonavit ni del Fovissste. Ante una demanda que superó la oferta de viviendas en construcción, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que la asignación se realizará mediante sorteos públicos para garantizar un proceso justo y transparente. La presidenta explicó que se realizó una inscripción tanto en asambleas locales como por internet, recibiendo una demanda muy superior a la oferta de este año. “Decidimos que se hiciera por sorteo, porque es la forma más justa dentro de las circunstancias para poder distribuir las viviendas”, subrayó Sheinbaum durante su conferencia matutina.
Tras una revisión para asegurar que los solicitantes cumplieran los requisitos, como no contar con seguridad social para vivienda, se determinó proceder con esta modalidad.
La secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), Edna Elena Vega Rangel, calificó el método como “histórico” y destacó que el proceso cuenta con la supervisión de la Secretaría de Gobernación y un notario público. Informó que entre el 16 y 17 de diciembre se realizarán 154 sorteos en 30 entidades federativas y 147 municipios, de un universo inicial de más de 161 mil personas registradas. Como parte del programa, se prevé alcanzar una meta de más de 390 mil viviendas construidas este año a través de Infonavit, Fovissste y la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi). En uno de los primeros sorteos, se detalló que del total de viviendas disponibles, un porcentaje se destinará a renta para jóvenes y otras se asignarán de manera directa a adultos mayores y personas con discapacidad, mientras que el resto se definirá mediante tómbola.
En resumenEl gobierno de Sheinbaum implementa un sistema de sorteos para asignar viviendas del programa para el Bienestar a personas sin acceso a créditos Infonavit o Fovissste. La medida busca responder con equidad a la alta demanda y se presenta como una política histórica para garantizar el acceso a una vivienda digna a familias de menores ingresos.