“No va a haber inflación ni en alimentos derivados de estas medidas ni en muchísimos productos”, aseguró la presidenta, añadiendo que se estima una recaudación de 30 mil millones de pesos anuales. El secretario Ebrard detalló que la estrategia busca elevar el contenido nacional en cadenas productivas, reforzar el sello “Hecho en México” y generar 1.5 millones de empleos bien remunerados.

A pesar de las justificaciones, la medida ha sido interpretada como un alineamiento con la política comercial de Estados Unidos y una respuesta a las presiones de Donald Trump, quien ha acusado a México de ser una “puerta trasera” para productos chinos. La reacción de China no se hizo esperar, acusando a México de proteccionismo y advirtiendo sobre posibles represalias.