El Tren Suburbano que conectará la Ciudad de México con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) iniciará operaciones en el primer trimestre de 2026, a tiempo para Semana Santa y el Mundial de Fútbol. Así lo anunció la presidenta Claudia Sheinbaum durante el primer recorrido de prueba de este proyecto de infraestructura clave, heredado de la administración anterior y que presenta un avance del 92%. La presidenta, acompañada por la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez, recorrió el ramal de 23.7 kilómetros desde la estación Lechería hasta la terminal aérea, un trayecto que se estima durará 43 minutos desde Buenavista. Sheinbaum destacó que el proyecto es parte del “rescate de trenes de pasajeros de la Cuarta Transformación” y justificó los retrasos por la necesidad de atender el “conflicto social” y las demandas de obras en las comunidades aledañas. Sin embargo, esta narrativa de progreso fue confrontada durante el mismo recorrido. Pobladores de San Miguel Xaltocan, Nextlalpan, lograron detener momentáneamente el tren para reclamarle directamente a la presidenta el incumplimiento de las obras prometidas en 2019 a cambio de los terrenos donde se construyó el AIFA, como un drenaje y un colector de agua.
“No nos han atendido, no nos han cumplido con todo lo prometido”, le reprocharon los vecinos.
Sheinbaum se comprometió a “tomar cartas en el asunto”.
Este incidente evidencia la tensión persistente entre los megaproyectos del gobierno y las comunidades locales, cuyo apoyo es crucial pero a menudo condicionado a promesas que tardan en materializarse.
El tren al AIFA se convierte así en un símbolo de la doble cara de la modernización: un avance en infraestructura que, a su vez, visibiliza deudas sociales pendientes.
En resumenLa presidenta Sheinbaum anunció que el Tren Suburbano al AIFA operará en el primer trimestre de 2026, destacando el avance del 92% del proyecto. Sin embargo, durante un recorrido de prueba, fue confrontada por habitantes de Xaltocan, quienes le exigieron cumplir con las obras prometidas a cambio de sus terrenos para el aeropuerto, evidenciando la tensión social que acompaña la obra.