“No piensa hacer política, no vino a hacer política.

Vino a ver a su familia, punto y se acabó”, declaró Nuño, intentando disipar los rumores sobre un posible retorno a la vida pública.

Peña Nieto, quien gobernó de 2012 a 2018, estableció su residencia en un exclusivo fraccionamiento en Madrid, España, tras finalizar su mandato, manteniendo un perfil bajo. Su regreso, aunque sea temporal y por razones familiares, representa un acontecimiento político significativo, ya que reintroduce en el imaginario colectivo a una figura central del régimen anterior, en un momento en que el gobierno actual continúa construyendo su narrativa en contraposición a las administraciones pasadas. La presencia del exmandatario, especialmente cerca de una institución como el SAT, inevitablemente alimenta el debate sobre su legado y su situación legal y fiscal.