La alianza entre Morena y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) enfrenta una tensión creciente, con San Luis Potosí como epicentro de un posible rompimiento con miras a las elecciones de 2027. El senador del PVEM, Luis Armando Melgar, declaró que su partido “escapará a la lógica de subordinación” y no aceptará la visión de “partido único” que, según él, imponen los “grupos duros de Morena”. Las declaraciones del legislador surgen en medio de la polémica por la llamada “Ley Ruth” o “Ley Esposa”, una reforma impulsada en San Luis Potosí por el gobernador del PVEM, Ricardo Gallardo, que obligaría a los partidos a postular únicamente mujeres para la gubernatura en 2027. Esta medida es vista como una estrategia para favorecer a su esposa, la senadora Ruth González, como su sucesora. Melgar defendió la postulación de González, argumentando su amplia ventaja en los sondeos y una decisión partidista previa de ir en alianza con Morena solo para la Cámara de Diputados en 2027, pero no necesariamente para la gubernatura. “¿Miedo a una ruptura (con Morena)?
¿Por qué vamos a tener miedo?”, cuestionó el senador, afirmando que el Verde tiene “el músculo suficiente” para competir por su cuenta y que negociará “desde una posición de iguales”.
Esta postura de independencia del PVEM en San Luis Potosí está generando eco en otras entidades como Tamaulipas, donde el partido también ha comenzado a reclamar más espacios y a cuestionar la hegemonía de Morena dentro de la coalición “Sigamos Haciendo Historia”.
En resumenLa estrategia del PVEM en San Luis Potosí, marcada por la “Ley Ruth” y las declaraciones de independencia de sus líderes, revela una fisura significativa en la alianza con Morena. Este desafío a la “subordinación” podría replicarse en otros estados, amenazando la cohesión de la coalición gobernante y reconfigurando el mapa político de cara a las elecciones intermedias de 2027.