El caso se consolidó en septiembre con la vinculación a proceso del vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna y otros nueve marinos y funcionarios aduaneros por su presunta implicación en el contrabando de combustible. Farías Laguna es sobrino político de Rafael Ojeda, quien fue secretario de Marina durante el sexenio de AMLO y presuntamente protegido por el gobierno actual.

La red, que habría surgido y se habría consolidado bajo la administración anterior, traficaba gasolina en grandes embarcaciones simulando que eran lubricantes para evadir impuestos.

El quebranto fiscal se estima en más de 600 mil millones de pesos.

Las investigaciones también salpicaron a los hijos del expresidente: Andrés López Beltrán, apodado el “padre del huachicol fiscal”, y su hermano Gonzalo “Bobby” López Beltrán, junto a su amigo Amílcar Olán. A pesar de las acusaciones, la presidenta Claudia Sheinbaum defendió a los hijos de AMLO, descartando su implicación. El escándalo se extendió a otros personajes como el senador Adán Augusto López Hernández y el empresario Raúl Rocha Cantú, dueño de Miss Universo, contra quien se giró una orden de aprehensión por su presunta participación en una red de huachicol desde Guatemala.