Las acusaciones sobre sus nexos con el narcotráfico datan de varios años, e incluso el expresidente López Obrador, quien defendió tanto a Bermúdez como a Adán Augusto, habría pedido que se le investigara en 2021.
A pesar de la gravedad de los señalamientos y la existencia de denuncias penales, Adán Augusto López, considerado un cercano al expresidente, no ha enfrentado una imputación formal ni ha sido llamado a declarar por la Fiscalía General de la República (FGR). El exsecretario de Gobernación ha sostenido públicamente que no tenía conocimiento de las actividades ilícitas de su excolaborador y ha calificado las acusaciones como una “campaña de politiquería por parte de la oposición”. El caso ha sido destacado por analistas como un ejemplo de los “personajes polémicos intocables por el régimen de Morena”, ya que la falta de consecuencias judiciales para López Hernández contrasta con la gravedad de los hechos imputados a su exsecretario de seguridad.











