El discurso de “austeridad republicana” de la Cuarta Transformación enfrentó un fuerte escrutinio durante 2025, a raíz de una serie de escándalos que exhibieron un estilo de vida lujoso por parte de varias de sus figuras más prominentes. Estos episodios, que incluyen viajes costosos, compras en tiendas exclusivas y la adquisición de propiedades millonarias, generaron críticas por contradecir uno de los pilares ideológicos del movimiento. El senador Gerardo Fernández Noroña fue uno de los personajes más polémicos. Fue exhibido por un viaje a Francia con un costo de 150 mil pesos y por la compra de una casa de 12 millones de pesos en Tepoztlán, Morelos, presuntamente en suelo no habitacional.
Noroña reconoció la compra y aseguró que la está pagando a crédito, mientras que la presidenta Sheinbaum minimizó la controversia.
Los hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador también estuvieron en el ojo del huracán: José Ramón fue visto en tiendas de lujo como Loro Piana en Houston, y Andrés Manuel López Beltrán, actual Secretario de Organización de Morena, fue captado en Tokio. Otros funcionarios señalados por sus lujos incluyen al diputado de Morena, Sergio Gutiérrez Luna, y su esposa, la legisladora del PT, Diana Karina Barreras, por poseer artículos de marcas como Cartier y Christian Louboutin. También resonaron los viajes de Mario Delgado, secretario de Educación, a Portugal, y del legislador Ricardo Monreal a España. Estos casos fueron recogidos incluso por medios internacionales como el Financial Times, que exhibió los viajes de alto costo de personajes cercanos a Morena, poniendo en duda la coherencia del discurso de austeridad del partido gobernante.
En resumenLas controversias por los lujos y gastos de figuras clave de la 4T en 2025 generaron una crisis de credibilidad para el discurso de austeridad del gobierno. Estos escándalos alimentaron la percepción de una doble moral dentro del movimiento, donde la prédica de sencillez no siempre se corresponde con la práctica de sus líderes.