Sheinbaum subrayó que solo los pueblos pueden decidir su futuro y forma de gobierno, un principio que, sostuvo, “no es opcional ni negociable”.

Esta defensa de la soberanía fue reforzada con una de las máximas de Benito Juárez: “entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.

La postura mexicana no se ha limitado a declaraciones unilaterales; el gobierno ha buscado activamente construir un frente diplomático regional.

La presidenta confirmó haber conversado con sus homólogos de Colombia, Gustavo Petro, y de España, Pedro Sánchez. Además, México se sumó a un comunicado conjunto con Brasil, Chile, Colombia, Uruguay y España, en el que se expresa una “profunda preocupación y rechazo frente a las acciones militares ejecutadas unilateralmente en territorio de Venezuela”. Este bloque diplomático también manifestó su inquietud ante “cualquier intento de control gubernamental, de administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos”, en clara alusión a las declaraciones de Donald Trump sobre el petróleo venezolano.