Mande al carajo a los halcones”.

Esta intervención fue valorada por la presidenta Sheinbaum, quien la describió como “un muy buen mensaje, muy contundente, como siempre ha sido él”.

Sheinbaum destacó que el pronunciamiento refuerza la unidad dentro de su movimiento en torno al principio de no intervención. Sin embargo, la reaparición del exmandatario ha sido interpretada por analistas como un recordatorio de su peso político. Varios artículos señalan que, aunque formalmente retirado, López Obrador sigue siendo una figura central y su opinión tiene un impacto significativo tanto en la base de Morena como en la agenda nacional. Su mensaje no solo condenó la acción de Estados Unidos, sino que también incluyó un respaldo explícito a su sucesora: “Apoyo incondicionalmente a mi presidenta Claudia Sheinbaum”. Esta dualidad —crítica al exterior y apoyo al interior— consolida una dinámica en la que Sheinbaum ejerce el poder formal, pero López Obrador mantiene una autoridad moral y política que puede activar en momentos de crisis, redefiniendo los equilibrios de poder dentro del oficialismo.