Este movimiento es visto como un “premio” por algunos sectores, reubicando a una figura central y controvertida de la procuración de justicia del sexenio anterior en un puesto diplomático de primer nivel en Londres, actualmente ocupado por Josefa González Blanco.
La decisión final recae ahora en el Senado, que deberá evaluar y ratificar la designación para que Gertz Manero asuma formalmente el cargo.













