La presidenta Claudia Sheinbaum ha justificado los envíos como una práctica histórica de ayuda humanitaria y contractual, aunque ha evitado proporcionar cifras precisas sobre los volúmenes exportados.

Según reportes del diario Financial Times, basados en datos de la consultora Kpler, México superó a Venezuela al exportar un promedio de 28,915 barriles diarios a la isla, lo que representa el 44% de sus importaciones. La presidenta Sheinbaum reconoció que, “con la situación actual de Venezuela, pues evidentemente México se volvió un proveedor importante”, pero insistió en que “no se está enviando más petróleo del que se había enviado históricamente”. Justificó los envíos como parte de “contratos” y “ayuda humanitaria”, recordando que incluso en administraciones anteriores, como la de Enrique Peña Nieto, se condonó una deuda a Cuba. Esta política ha sido defendida por figuras como José Ramón López Beltrán, hijo del expresidente, quien criticó la “estrategia de castigar a la población civil”. Sin embargo, ha provocado la ira de congresistas estadounidenses y ha sido calificada por el diputado de Movimiento Ciudadano, Francisco Sánchez Villegas, como un “saqueo” y “traición al patrimonio de la Nación”, llevándolo a presentar una reforma constitucional para prohibir la donación de hidrocarburos sin una contraprestación económica.