La legisladora permaneció retenida por cerca de cinco horas mientras era interrogada. En un comunicado posterior, Ang Hernández afirmó que el dinero provenía de “recursos personales de mi esposo y su servidora, derivados de ahorros de años de trabajo y la venta de un automóvil”, y que estaba destinado a la compra de otro vehículo. Aseguró que “por error no resguardé en mi casa el dinero en efectivo” y negó que su visa hubiera sido revocada. El incidente ha provocado que los partidos de oposición PRI, PAN y Movimiento Ciudadano exijan su destitución de la Comisión de Fiscalización, argumentando que el hecho compromete su credibilidad para vigilar el uso correcto de los recursos públicos. El caso se mantiene en un proceso administrativo mientras la diputada busca documentar el origen lícito de los fondos para su recuperación.