La representante mexicana Fátima Bosch se coronó como Miss Universo 2025, un triunfo que generó celebraciones masivas en México pero que, a su vez, se vio envuelto en serias acusaciones de fraude y conflictos de interés que han puesto en duda la legitimidad del certamen. La victoria de la modelo tabasqueña, la cuarta para México en la historia del concurso, se convirtió en un fenómeno viral por múltiples razones. Por un lado, desató un fervor nacional, con festejos en lugares como el estadio de los Olmecas de Tabasco, donde miles de personas siguieron la transmisión en vivo. Figuras públicas, incluida la presidenta Claudia Sheinbaum, felicitaron a Bosch, destacando su fortaleza tras enfrentar un incidente previo en el que fue agredida verbalmente por el director de Miss Universo Tailandia, Nawat Itsaragrisil. Sin embargo, la coronación fue recibida con abucheos por parte del público en Tailandia, que apoyaba a su representante local.
La controversia escaló cuando Omar Harfouch, quien renunció a su puesto de juez días antes de la final, calificó a Bosch de “falsa ganadora” y denunció un presunto fraude. Harfouch afirmó que el dueño de la organización, Raúl Rocha, tiene negocios con el padre de la ganadora y que se le presionó para votar por la mexicana. “Me dijeron que ‘será bueno para nuestro negocio’”, declaró el músico, quien prometió revelar más detalles en un documental.
A su renuncia se sumaron las de otros dos jueces, lo que alimentó las sospechas. En redes sociales, la conversación se dividió entre el orgullo mexicano y las acusaciones de “tongo”. En medio del debate, resurgió la llamada “teoría del vestido rojo”, una creencia popular entre los fanáticos que señala que las cuatro ganadoras mexicanas (Lupita Jones, Ximena Navarrete, Andrea Meza y ahora Fátima Bosch) han usado un vestido de ese color en momentos clave del certamen, considerándolo un amuleto de la suerte.
En resumenEl triunfo de Fátima Bosch en Miss Universo 2025 se consolidó como un evento de alto impacto mediático, marcado tanto por el orgullo nacional y la celebración de la cuarta corona para México, como por una intensa controversia internacional que incluyó acusaciones de fraude, la renuncia de jueces y una reacción dividida del público, poniendo en tela de juicio la transparencia del certamen.