Las presentaciones estuvieron marcadas por una alta producción, con pirotecnia, múltiples pantallas y un sonido potente que hizo vibrar a los asistentes.
Uno de los momentos destacados fue la aparición sorpresa de El Malilla en el escenario Bacardí, que se convirtió en la “catedral del perreo” y desató la euforia del público. El festival también sirvió como plataforma para analizar el fenómeno cultural del género. En un conversatorio previo, el periodista Pablo Wilson, autor de “Reggaetón: una revolución latina”, discutió junto a artistas emergentes como Cachirula y Loojan cómo el reguetón mexicano ha dejado de ser un “gusto culposo” para consolidarse con una identidad propia. Loojan afirmó que su música “es un grito de libertad”, mientras Cachirula celebró el creciente orgullo de ser mujer dentro de la industria. El evento también puso un fuerte énfasis en el liderazgo femenino con artistas como Young Miko, Bad Gyal y las mexicanas Bellakath y Sayuri & Sopholov, demostrando una transformación de género dentro de la escena urbana. Con una organización que incluyó múltiples escenarios y activaciones, el Flow Fest 2025 reafirmó su estatus como el festival urbano más importante del mundo, celebrando la identidad latina y la fuerza de un movimiento musical que sigue conquistando nuevas generaciones.













