La polémica involucra a su actual esposa, Ángela Aguilar, a su expareja, la cantante Cazzu, y más recientemente, a su violinista, Esmeralda Camacho, desatando teorías y debates que trascienden el ámbito musical. El fenómeno digital se intensificó tras la difusión de videos de conciertos donde se capta la supuesta incomodidad de Camacho ante la presencia de Ángela Aguilar en el escenario.

Estos clips se viralizaron rápidamente, alimentando especulaciones sobre una posible relación entre Nodal y su violinista. Las teorías de los fanáticos alcanzaron su punto máximo cuando se especuló que una mujer llamada “Rebeca”, a quien Nodal agradeció en su discurso de los Latin Grammy, era en realidad un seudónimo para Camacho. Sin embargo, posteriormente se aclaró que se trataba de Rebeca Natalia Delgado, un miembro de su equipo ejecutivo. La controversia también se extendió al terreno musical, con usuarios comparando las interpretaciones de Cazzu y Ángela Aguilar del clásico de Selena, “Como la Flor”, generando debates sobre cuál versión era superior. Incluso, el lanzamiento de la nueva canción de Cazzu, “Otro como tú”, fue interpretado por muchos como una respuesta directa a su ruptura con Nodal. Este caso ejemplifica cómo las redes sociales funcionan como un catalizador de narrativas, donde fragmentos de videos, gestos y menciones son analizados y reinterpretados por millones de usuarios, convirtiendo la vida personal de las celebridades en un espectáculo de consumo masivo y debate constante.