De manera similar, circuló en redes sociales y algunos medios una noticia falsa sobre un concierto gratuito de Bad Bunny en el Zócalo de la Ciudad de México, una broma que se aprovechó del gran anhelo del público mexicano por ver al artista en dicho escenario. Estas bromas se enmarcan en una tradición cuyo origen es religioso, recordando la matanza de niños ordenada por el rey Herodes, pero que con el tiempo se fusionó con festividades paganas medievales, transformándose en una jornada de humor y engaños inofensivos.

Los casos de este año evidencian cómo la cultura popular y las figuras públicas continúan manteniendo viva esta costumbre en la era digital.