La tradición del Día de los Santos Inocentes, celebrada cada 28 de diciembre, generó una serie de bromas virales en el mundo del espectáculo mexicano, destacando anuncios falsos de celebridades que capturaron la atención del público y se difundieron masivamente en redes sociales. Estas “inocentadas” demostraron el poder de las plataformas digitales para crear y desmentir narrativas en cuestión de horas, jugando con las expectativas y la nostalgia de los fanáticos. Entre las bromas más comentadas estuvo la del comediante Eugenio Derbez, quien publicó en sus redes sociales una imagen de un saco de peluche con un mensaje que insinuaba el esperado regreso de la popular serie *La Familia P. Luche*. La publicación generó una ola de entusiasmo entre sus seguidores, quienes celebraron la noticia, solo para que Derbez revelara horas después que se trataba de una broma con el clásico “¡Inocentes palomitas que se dejaron engañar!”. La reacción fue mixta, entre la decepción y el humor.
De manera similar, circuló en redes sociales y algunos medios una noticia falsa sobre un concierto gratuito de Bad Bunny en el Zócalo de la Ciudad de México, una broma que se aprovechó del gran anhelo del público mexicano por ver al artista en dicho escenario. Estas bromas se enmarcan en una tradición cuyo origen es religioso, recordando la matanza de niños ordenada por el rey Herodes, pero que con el tiempo se fusionó con festividades paganas medievales, transformándose en una jornada de humor y engaños inofensivos.
Los casos de este año evidencian cómo la cultura popular y las figuras públicas continúan manteniendo viva esta costumbre en la era digital.
En resumenLas bromas virales del Día de los Inocentes, protagonizadas por figuras como Eugenio Derbez y noticias falsas sobre Bad Bunny, reflejaron la intersección de la influencia de las celebridades, las expectativas de los fanáticos y la dinámica de las redes sociales, reafirmando la vigencia cultural de esta tradición en el entorno digital.