Cecilia Giménez, la mujer española que alcanzó notoriedad internacional por la fallida intervención de un fresco de Jesucristo en Borja, murió a los 94 años. Su fallecimiento, confirmado el 29 de diciembre de 2025, cierra el capítulo de uno de los primeros y más grandes fenómenos virales de internet, que transformó un error artístico en un símbolo de la cultura popular. En 2012, Giménez, una pintora aficionada de entonces 81 años, intentó restaurar con buena intención el 'Ecce Homo', una pintura del siglo XIX en el Santuario de la Misericordia. El resultado alteró drásticamente la obra, generando una avalancha de burlas y memes a nivel global, y la pieza fue apodada 'Ecce Mono'. Inicialmente, la situación le provocó ansiedad y tristeza, pero con el tiempo, el fenómeno se resignificó.
Lo que empezó como una mofa se convirtió en un motor turístico inesperado para Borja. El municipio, que antes recibía unos 5,000 visitantes anuales, pasó a registrar más de 40,000 en 2013, y se espera que para 2026 se superen los 300,000 visitantes acumulados.
Los ingresos generados por las entradas y la venta de mercancía se destinaron a fines benéficos, incluyendo la residencia de ancianos donde Giménez pasó sus últimos años. El alcalde de Borja, Eduardo Arilla, la recordó como una mujer de “bondad inmensa” que, sin proponérselo, “puso al pueblo en el mapa turístico mundial”.
Su historia inspiró documentales, disfraces e incluso una ópera, consolidando su legado como un inesperado ícono cultural.
En resumenLa muerte de Cecilia Giménez marca el fin de la historia detrás del 'Ecce Homo' de Borja, un fenómeno que demostró el poder de internet para transformar un error en un ícono cultural y un motor económico. Su restauración fallida, inicialmente objeto de burla, se convirtió en un atractivo turístico global que revitalizó su comunidad, dejando un legado de resiliencia y un meme que ya es parte de la historia digital.