Las acciones de Amazon se desploman por el temor de los inversores al gasto masivo en inteligencia artificial



Las acciones de Amazon cayeron alrededor de un 9% el viernes después de que la compañía anunciara planes de gasto de capital por 200 mil millones de dólares para 2026, destinados principalmente a infraestructura para inteligencia artificial (IA). La magnitud de la inversión, que superó las expectativas de los analistas, avivó la preocupación de los inversores sobre la rentabilidad de estos desembolsos y la posibilidad de una sobreexpansión en el sector, lo que generó comparaciones con la burbuja puntocom de principios de la década de 2000.
El nerviosismo no se limitó a Amazon.
Durante la última semana, las grandes empresas tecnológicas, incluyendo Microsoft, Alphabet, Meta, Nvidia y Oracle, han perdido en conjunto más de 1.35 billones de dólares en capitalización de mercado. Estas compañías han anunciado planes de inversión en IA que superan los 630 mil millones de dólares para este año. El temor a que el vertiginoso gasto en IA no se traduzca en retornos financieros proporcionales arrastró a los índices bursátiles, especialmente al Nasdaq, que registró su tercera jornada consecutiva a la baja el jueves y acumuló una caída semanal de aproximadamente 3%. A pesar de la caída de Amazon, los mercados estadounidenses en general subieron el viernes. Los resultados financieros de Amazon para el último trimestre de 2025 mostraron un crecimiento en los ingresos, que alcanzaron los 213,386 millones de dólares, superando las previsiones. La división de computación en la nube, Amazon Web Services (AWS), también registró un sólido aumento del 24% en sus ingresos.
Sin embargo, las ganancias por acción estuvieron ligeramente por debajo de lo esperado y el anuncio del gasto de capital eclipsó los resultados positivos. El director ejecutivo, Andy Jassy, justificó la inversión por la fuerte demanda de servicios de IA y cargas de trabajo en la nube. Analistas y gestores de cartera señalaron que el mercado está reaccionando negativamente a la transición de las tecnológicas hacia un modelo de mayor intensidad de capital. Wall Street ha enviado un mensaje claro: el aumento del gasto en IA debe ir acompañado de un crecimiento demostrable en los beneficios. Se espera que la volatilidad en las acciones de empresas relacionadas con el desarrollo de IA persista mientras los inversores evalúan la rentabilidad final de estas enormes inversiones.















