El gobierno de México recupera 200 concesiones mineras y fija postura soberana ante Estados Unidos



La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció la recuperación de más de 200 concesiones mineras que se encontraban en manos de empresas privadas pero no estaban en fase de producción. Según la mandataria, se trata de una devolución voluntaria por parte de los concesionarios y no de una expropiación, con el objetivo de frenar la especulación con los recursos de la nación. Esta medida representa el primer paso de la nueva administración para reordenar el sector, cuyos detalles serán presentados por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard. Este anuncio se produce en un contexto de diálogos con Estados Unidos sobre un plan de acción para asegurar el suministro de minerales críticos.
Sin embargo, Sheinbaum fue enfática al aclarar que “no hay nada firmado” y que se trata del inicio de pláticas. Subrayó que la cooperación respetará la soberanía de cada país, lo que significa que la exploración de recursos se realizará de manera independiente y no conjunta. La presidenta reafirmó que México no modificará su legislación minera, no otorgará nuevas concesiones a cielo abierto y no entregará el control sobre sus recursos naturales.
La postura mexicana responde a la presión de Washington, que busca diversificar sus fuentes de minerales estratégicos y tierras raras para reducir su dependencia de China, que domina más del 60% del mercado global. Estos elementos son vitales para la tecnología, la transición energética y la industria de defensa.
Aunque el plan bilateral contempla compartir información cartográfica, el gobierno mexicano ha establecido que no cederá el control de su subsuelo.
La medida contrasta con las políticas de sexenios anteriores, como los de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, cuando se otorgaron miles de concesiones. Frente a las críticas de colectivos ambientalistas, Sheinbaum aseguró que no se está impulsando un modelo “destructivista”.
En el marco de la próxima revisión del T-MEC en 2026, México dialogará también con Canadá, Japón y la Unión Europea para diversificar sus alianzas estratégicas.



















