Historiadores acusan a la Casa Blanca de distorsionar la guerra con México para justificar su política exterior



El gobierno del presidente Donald Trump fue acusado por historiadores y analistas de publicar una versión "históricamente inexacta" de la guerra entre México y Estados Unidos (1846-1848) con el fin de justificar su política exterior. La controversia surgió a raíz de un comunicado no firmado emitido por la Casa Blanca para conmemorar el aniversario del conflicto, describiéndolo como una "legendaria victoria que aseguró el suroeste estadounidense" y comparándolo con las políticas actuales para mantener seguro el hemisferio y defender la frontera sur "contra la invasión". El texto omite el papel que jugó la esclavitud en la guerra y glorifica la era del "Destino Manifiesto", que causó el desplazamiento de miles de indígenas. Alexander Aviña, profesor de la Universidad Estatal de Arizona, señaló que la declaración minimiza la violencia requerida para la expansión territorial de EE.
UU. y presenta un capítulo considerado por muchos como un "ejemplo bastante claro de imperialismo" como algo positivo y defensivo. Albert Camarillo, profesor de Stanford, calificó el comunicado como una "versión distorsionada, ahistórica e imperialista" de la guerra.
Las críticas se difundieron rápidamente en redes sociales.
En México, la presidenta Claudia Sheinbaum respondió al ser cuestionada sobre el tema diciendo entre risas que "hay que defender la soberanía siempre". La guerra, que resultó en la cesión por parte de México de más de 1.3 millones de kilómetros cuadrados de territorio, sigue siendo un punto de fricción histórico. Incluso el expresidente estadounidense Ulysses S. Grant la describió como "una de las más injustas jamás libradas por una nación más fuerte contra una más débil". Los analistas consideran que este comunicado forma parte de un esfuerzo más amplio de la administración Trump por moldear la historia a su favor, una táctica para justificar retóricamente su política de "Estados Unidos Primero". Se mencionan otras acciones como la reescritura de exhibiciones en el Instituto Smithsonian y la eliminación de datos sobre esclavitud o cambio climático de sitios web gubernamentales.
















