Donald Trump anuncia la construcción de una nueva clase de buques de guerra que llevará su nombre



Desde su residencia en Mar-a-Lago, Florida, el presidente Donald Trump anunció un plan para expandir la fuerza naval de Estados Unidos con la creación de una nueva “Flota Dorada”. El proyecto se centra en la construcción de una nueva serie de buques de guerra, descritos como “acorazados”, que conformarán la “Clase Trump”.
El mandatario aseguró que serán “los más rápidos, los más grandes y cien veces más poderosos que cualquier acorazado jamás construido”.
El plan inicial contempla la construcción inmediata de dos buques, el primero de los cuales se llamará USS Defiant, con la intención de expandir la flota hasta 20 o 25 navíos en el futuro. Según Trump, quien afirmó que se implicará personalmente en el diseño estético, estos buques estarán equipados con tecnología de punta como misiles hipersónicos, misiles de crucero con capacidad nuclear, cañones de riel y armas láser.
El objetivo declarado es revitalizar la industria naval estadounidense, crear empleos y mantener la supremacía militar del país frente a competidores como China.
El presidente también criticó a los contratistas de defensa actuales por su lentitud y anunció que se reunirá con ellos para acelerar la producción.
El anuncio ha generado una considerable controversia.
Nombrar una clase de buques en honor a un presidente en funciones es un hecho extremadamente inusual, rompiendo con la tradición de la Armada de EE.UU. de utilizar nombres de estados o figuras históricas ya fallecidas. Críticos y analistas políticos han calificado la medida como un acto de autopromoción. Además, expertos militares han expresado escepticismo sobre la viabilidad de la tecnología propuesta, señalando que la Armada abandonó el desarrollo de cañones de riel en 2021 tras años de inversión y que la implementación de misiles de crucero nucleares en barcos podría violar tratados internacionales de no proliferación.

















