México impone aranceles a importaciones asiáticas y pone fin a 40 años de apertura comercial



A partir del 1 de enero de 2026, México ha implementado nuevos aranceles a las importaciones de países con los que no tiene un tratado de libre comercio, una medida que afecta principalmente a naciones asiáticas como China. Esta decisión, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum y aprobada por el Congreso, pone fin a un ciclo de casi 40 años de apertura comercial unilateral que comenzó el 25 de septiembre de 1986. Según José Ignacio Martínez, coordinador del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (LACEN), la medida proteccionista está dirigida principalmente a China para alinearse con los intereses de Estados Unidos, en el contexto de la próxima revisión del T-MEC y el regreso de Donald Trump a la presidencia estadounidense. La Secretaría de Economía justifica los aranceles, que aplican a más de un millar de mercancías, como una estrategia para salvaguardar 350,000 empleos en sectores clave y generar ingresos fiscales estimados en 70,000 millones de pesos.
Los expertos anticipan un impacto inflacionario significativo.
Martínez pronostica que el encarecimiento de bienes de consumo como calzado y textiles, así como de insumos intermedios, podría hacer que la inflación suba un 0.8% en el primer trimestre de 2026, superando el umbral del 4%. Esta previsión contrasta con la meta del 3% del Banco de México, que también ha advertido sobre los riesgos de las tensiones comerciales. Además, se espera que el déficit comercial del país se amplíe de 7,000 millones de dólares en 2025 a 10,250 millones en 2026.
Los aranceles, con cuotas de hasta el 50%, abarcan industrias como la automotriz, textil, vestido, hierro y acero, plásticos, calzado y electrodomésticos. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha advertido que este tipo de medidas tiende a frenar el comercio y la inversión, con efectos negativos sobre el crecimiento económico en Norteamérica.










